París era una fiesta

enero 27, 2012 on 3:06 pm | In Messenger Bag, Vintage | No Comments

Hemingway, ganador del Premio Nobel de Literatura, llega a París el año 1922 junto a su esposa Elizabeth Hadley. En París conoce los ambientes literarios de vanguardia y se relaciona con los miembros de la llamada «Generación Perdida»: Gertrude SteinEzra Pound y F. Scott Fitzgerald entre otros. Su estadia en París entre las guerras fue pobre. Además que sus primeros libros pasaron inadvertidos. Pero en uno de sus relatos especialmente en el “El fin de una afición” del libro París era una fiesta publicado al final de sus años, cuenta como en los años ’20, pierde las ganas de seguir asistiendo a los hipódromos debido a las Carreras de Bicicletas. Hace poco subí un post relacionado a los primeros velódromos de Francia especialmente el Velódromo d’Hiver ubicado en Paris, bueno les dejo a continuación un fragmento del texto para que se den una idea de como vivió Ernest Hemingway aquella época en el que hace una bella descripción de las competencias en el velódromo.

“Íbamos comiendo rebanadas del buen pan del bistró, con pâté encima, y bebiendo el vinillo blanco.
—¿Tuviste mucha afición? —pregunté.
—Mucha.
—¿Has descubierto algo más divertido?
—Las carreras de bicicletas.
—No me digas.
—Uno se divierte sin necesidad de apostar. Ya verás.
—Los caballos llevan demasiado tiempo.
—Demasiado. Se comen todo el tiempo. Y no me gusta la gente que anda alrededor.
—A mí llegó a interesarme mucho.
—Lo comprendo. ¿Saldas con ganancia?
—Gané bastante.
—Buen momento para pararte, pues.
—Es lo que he hecho.
—Se hace difícil parar. Oye, niño, lo que vamos a hacer algún día es ir a las carreras de bicicletas.
El ciclismo resultó una cosa nueva y muy divertida, y como no sabía nada de aquello la novedad me fascinaba. Pero no tomamos en seguida la afición. Llegó más tarde, y al fin ocupó un puesto importante en nuestra vida, algún tiempo después, cuando todo lo del primer período en París se nos vino al suelo.
Pero, por un tiempo, nos bastó con quedarnos en nuestro barrio y no tener que atravesar París para ir a los hipódromos, y apostar sólo por nuestra vida y nuestro trabajo y por los pintores amigos, y no basar la vida en un juego de azar disfrazado con otros nombres. He empezado muchas veces a escribir un cuento sobre carreras de bicicletas, pero nunca me ha salido ninguno que fuera tan bueno como son las carreras, las de velódromo cubierto o al aire libre tanto como las de carretera. Pero algún día lograré meter en unas páginas el Vélodrome d’Hiver con su luz que atravesaba capas y capas de humo, con la pista de madera y sus empinados virajes, y el zumbido de los tubulares sobre la madera cuando pasaban los ciclistas, y el esfuerzo y las tácticas y los corredores desviándose arriba o abajo en la pista, convertidos en una parte de sus máquinas. Lograré meter la impresión fantástica del medio fondo, el ruido de las motos de los entrenadores con sus rodillos, y los entrenadores con sus pesados cascos y sus teatrales trajes de cuero, que se inclinaban hacia atrás para proteger a los ciclistas de la resistencia del aire, y los ciclistas con sus cascos ligeros que se pegaban a los manillares, sus piernas que hacían girar a gran velocidad los pedales, y las pequeñas ruedas delanteras se pegaban al rodillo de la moto tras la cual se abrigaba el ciclista, y los duelos en que se alcanzaba el colmo de la excitación, con el petardeo de las motos y con los ciclistas corriendo codo a codo y rueda a rueda, arriba por el peralte y lanzándose abajo y dando vueltas a una velocidad como para matarse, y de pronto un hombre que no podía sostener la velocidad y se descomponía, y se le veía chocar brutalmente contra la sólida muralla de aire de la que hasta entonces había estado separado.


Había tantas clases de carreras. Los sprints por eliminatorias hasta llegar a la carrera final, en los que los dos corredores retenían durante largos segundos su velocidad, cada cual esperando que el otro guiara el print y así obtener un abrigo inicial, y luego las vueltas a medio paso hasta la zambullida final en la fascinadora pureza de la velocidad. Había los programas de carreras a la americana, con sus series de sprints que llenaban la tarde. Había las hazañas de velocidad absoluta, cuando un hombre corría solitario durante una hora contra el reloj, y había las terriblemente peligrosas y hermosas carreras de cien kilómetros en los grandes peraltes de madera de la pista de quinientos metros del Stade Buffalo, el velódromo al aire libre en Montrouge donde se hacían las carreras tras moto. Estaba Linart, el gran campeón belga a quien llamaban el Sioux por su perfil.que agachaba la cabeza para sorber aguardiente caliente por un tubo de caucho unido a un termo que llevaba debajo del jersey, y así cobraba fuerzas para el terrible arranque de velocidad de sus fines de carrera. Había los campeonatos de Francia tras moto, en la pista de cemento de seiscientos sesenta metros del Parc des Princes, en Auteuil, cerca del hipódromo, que era la pista más peligrosa de todas, y allí vimos un día caer al gran corredor Ganay, y oímos cómo se le aplastaba el cráneo dentro del casco, tal como uno aplasta un huevo duro contra una piedra, en una merienda en el campo, para quitar la cáscara. Tengo que escribir sobre el extraño mundo de las carreras de seis días y las maravillas de las carreras por carretera en la alta montaña. El francés es la única lengua n que se ha escrito bien sobre esto y los términos son todos franceses, y por eso es difícil escribir en otra lengua. Mike tenía toda la razón, uno no necesita apostar. Pero todo eso pertenece a otra época de nuestra vida en París.”

 

Libro Paris era una Fiesta en PDF
______________________________________________________________________________

Ciclismo Porteño

enero 25, 2012 on 3:03 pm | In Historia del Ciclismo Chileno, Vintage | No Comments

En la contratapa de una destacada revista deportiva en junio de 1924, podemos ver un retrato de una niña y su fixie, fotografiada en un evento ciclístico, con un texto que dice: “Anita Duarte, destacada corredora del Club Ciclista Quilpué, ganadora de las carreras para señoritas, verificadas en Valparaíso”.

Nada más que decir.

Recopilación: José Vásquez
______________________________________________________________________________

Estampillas con bicicletas.

enero 24, 2012 on 2:39 pm | In Ciclismo Urbano, Viajes | No Comments

En un post anterior les conte sobre mi colección postal de bicicletas. Bueno acabo de subir aproximadamente unas 50 estampillas con motivos de bicicleta las cuales hay algunas muy buenas. Pueden verlas pinchando aquí, se las recomiendo.

______________________________________________________________________________

Isaías Macaya

enero 23, 2012 on 1:58 pm | In Historia del Ciclismo Chileno | 2 Comments

Un artículo hecho por Evelyn Briceño publicado hoy en el diario La Tercera al primer ganador de La Vuelta al Centro de la República en 1963, Isaías Macaya.

Isaías Macaya tiene 82 años y todos los días recorre al menos 10 cuadras a bordo de su pistera. En 1963 fue el primer ganador de la Vuelta al Centro de la República, origen de la Vuelta Chile.

El lunes 15 de enero terminó la Vuelta Chile. Esa tarde, Isaías Macaya estaba pegado al televisor viendo la transmisión de la última etapa. Sentado frente al aparato, celebró como propio el triunfo de Pedro Patricio Almonacid y recordó orgulloso aquella vez en que él fue quien triunfó.

En 1963, Macaya fue el primer ganador de la Vuelta Chile, que en esa época se llamaba Vuelta al Centro de la República y que hasta hoy lleva más de 30 versiones, siempre con la meta en Santiago. Pero la bicicleta no forma parte sólo de su pasado: a sus casi 82 años, si tiene que ir a comprar el pan o ir al supermercado, toma su “bici”. Todos los días recorre al menos 10 cuadras por las calles de Quinta Normal, su barrio de toda la vida.

Isaías celebra la existencia de más ciclovías hoy en la capital, pues en la época en que él tomó este medio de transporte como “el único” para llegar de un punto a otro, no existían. “Aunque era más seguro andar en esos tiempos en bicicleta, porque no había tantos autos y no se lo echaban a uno encima”, dice. Pero de todas formas, ha sabido usar lo que hoy le ofrece la ciudad en su barrio. “Todos los domingos se cierra una amplia ruta por Carrascal y ahí aprovecho de salir a pasear con mis nietos”, cuenta.

Este ex campeón explica que ninguno de sus contemporáneos sigue pedaleando. “Les fallan las piernas, lamentablemente. Yo estoy bien y puedo andar sin problemas”. Por eso, cada día aprovecha de disfrutar esta actividad al aire libre, que ha sido su pasión.

A los 10 años tuvo su primer encuentro con las bicicletas. Su padre le dio el dinero para arrendar una en un local de San Pablo con Neptuno. “En esa época -los años 30- casi nadie tenía los medios para comprar una chancha”, dice.

Le gustaba pedalear y a los 16 empezó a darle un uso más intensivo, cuando entró a trabajar, de noche, a la empresa Yarur. Cuenta que la locomoción en góndolas -como se conocía a las pequeñas “micros” de esos años- era pésima, “y mucho peor a las 11 de la noche, hora en que comenzaba mi turno. Ahí fue cuando la bicicleta se transformó en mi mejor amiga. Con mis primeros sueldos, a los 17 años, compré la primera”.

Lo hizo en Cic, cuando la tienda ofrecía una de las mejores marcas en el mercado. Al tiempo se hizo amigo de un ciclista amateur que lo convenció de que empezara a entrenar para competir. Comenzó a ir al San Cristóbal y a la Cuesta Barriga para practicar. “Los senderos del cerro eran de pura tierra. Subíamos por Pío Nono, que era de adoquines, y bajábamos por la zona de El Salto, sin tomar descanso”.

Pasó un año y Macaya ya estaba en condiciones de enfrentar sus primeras competencias, carreras de barrio para “pajarones”, como se les llamaba a los principiantes. Pronto pasó a la categoría “todo competidor”, y en ese momento el Club Cic Centenario lo reclutó, no sólo como ciclista, sino también como trabajador de la empresa, donde debía armar bicicletas y triciclos.

Los martes y jueves eran sagrados para entrenar, gracias a un permiso especial de la compañía. “Por eso, nuestro equipo sobresalía por sobre los otros: teníamos mejor preparación”, cuenta, y revela su otro secreto: una olla llena con avena, mezclada con miel y mermelada para tener energía. Asegura que hasta hoy la clave de su fortaleza está en ese cereal.

La mejor época como deportista de Isaías Macaya fue entre 1958 y 1964. A comienzos de los 60 fue triple campeón de Chile en persecución individual y por equipos, y en 50 kilómetros. El 61 fue elegido el mejor deportista de su disciplina por el Círculo de Periodistas Deportivos. Ganó en Brasil, Argentina y México, y fue a dos Juegos Panamericanos, sin mayor suerte, en 1959 y 1963.

Pero su gran triunfo ocurrió ese último año, cuando se adjudicó la Vuelta al Centro de la República, que incluyó tres etapas: Santiago-San Felipe, San Felipe-Quintero-Viña del Mar y Viña del Mar-San Antonio-Santiago. La gracia fue mayúscula, porque corrió solo, sin compañeros de equipo. Después recuerda que fue a competir a Brasil, “y cuando volví, mis socios se habían ido a otro equipo. Quedé como único integrante del grupo de Cic y participé igual en la competencia, con la ayuda de un amigo que me acompañó en moto”, remata.

Recopilación fotografía Revista Estadio: José Vásquez
Fotografía diario La Tercera: Domingo Burgos
Vía: ziudadano
Texto original: <La Tercera
______________________________________________________________________________

Los primeros velódromos de Francia.

enero 20, 2012 on 10:46 am | In Ciclismo Deportivo, Vintage | No Comments

Hoy día Francia dispone de 85 velódromos en servicio para el deporte de la bicicleta en pista según wikipedia. Les contare sólo de los primeros que se construyeron. Esto empieza en los últimos años del siglo XIX, cuando el ciclismo se ha convertido en un deporte popular debido a la gran cantidad de fabricas de bicicleta que se instalan a través de todo el país galo, con esto haciendo bajar los precios de estas máquinas al alcance de la gente común. Esto es impresionante ya que debido al auge del ciclismo se construyen 5 velódromos en 10 años: el primero es el Velódromo de Burdeos (1889), luego en París se construyen otros cuatro: Velódromo Arts Libéraux (1890), Velódromo Buffalo (1892), Vélodrome d’Hiver (1909), Parc des Princes (1897). La pista atrae más aficionados que la carretera y en las competiciones dominicales los velódromos se llenan.

Velódromo de Burdeos: Burdeos, Francia. Fue sede de la UCI, para el Campeonato del Mundo de Ciclismo en Pista de 1998 y 2006. Se comenzó a construir en 1887 y fue inaugurado el 9 de octubre de 1889. El Vélodromo alberga las instalaciones de ciclismo y atletismo. La pista de ciclismo es de 403 metros, hecha en cemento. Tiene una capacidad de 4.560 espectadores.

Velódromo de Artes Liberales: Construido en 1895, pista de madera de 333 metros de largo, techo cubierto.

Velódromo de Buffalo: Se encuentra cerca de la Porte Maillot de París,en Neuilly-sur-Seine. El velódromo, diseñado por Herbert Duncan, fue inaugurado en 1893. Tristan Bernard fue su director en 1895.

Los primeros récord mundiales hechos en este velódromo fueron de Henri Desgrange el 11 de mayo 1893, cubriendo una distancia de 35,325 kilometros. También en mayo de 1893, George Cassignard obtiene el récord mundial del kilometro con entrenador: 1’28 “. Renovado en 1902, tiene una capacidad para 8.000 espectadores. La pista se reduce a 333,33 metros. Este velódromo dejó de funcionar durante la Primera Guerra Mundial, al ser requisado por el gobierno para construir una fábrica de aviones.

Velódromo d’Hiver: Este velódromo merece ser especialmente resaltado. Se trata del Vél’ d’hiv’, abreviación de Vélodrome d’hiver (Velódromo de Invierno), construido en París en 1909 y destruido en 1959. Sigue siendo uno de los referentes míticos del ciclismo en pista.

En 1902, Henri Desgrange preguntó al arquitecto Gaston Lambert, si podía ocupar un remanente de la Galerie des Machines, la cual era parte de la ”Expo 1889″ en el barrio de Grenelle, para crear una pista de ciclismo. Inaugurado el 20 de diciembre 1903, el velódromo rápidamente conoce un gran éxito popular. Pero en 1909, la ciudad anunció la destrucción de la Galerie des Machines ya que se interponía en la perspectiva de los Campos de Marte. Desgrange decide construir justo al lado de la esquina de Boulevard de Grenelle y  la calle Nelaton, un nuevo templo de la bicicleta. Es el nuevo y definitivo “Velódromo d’Hiver”, con una capacidad para, 17.000 espectadores en las gradas de ladrillo y concreto se pueden ver a los corredores que pedalean en torno a un gran jardín central. El velódromo está iluminado por un enorme techo de cristal y más de mil lamparas que cuelgan.
La famosa carrera de ciclismo de los “Seis días en Paris”, creada en 1913 justamente en este velódromo, alcanzó su apogeo en el periodo de entre guerras y se convirtió rápidamente en uno de los eventos más destacados de la temporada de ciclismo. En 1926 comenzó la elección de la “Reina de los Seis Días”, responsables de las partidas, las reinas eran elegidas en la mitad de los eventos artísticos de cantantes populares de aquella época como Edith Piaf, Yvette Horner quienes eran las grandes reinas de aquellos días. La animación de los eventos se extendía al día y la noche haciendo de una fiesta las calles del barrio que rodeaban al velódromo, era la bohemia de los años 20, eran los años locos.

Fotografía de la película "Rafle du Vel d’Hiv"

En julio de 1942 el régimen nazi, con el apoyo del Gobierno francés de Vichy y su policía, organizó la operación “Viento primaveral”: una gran redada de judíos llevada a cabo en diversos países europeos. En Francia, el régimen de Vichy movilizó a la policía francesa para participar en esta operación. En París 9.000 policías y gendarmes tomaron parte en ella. El 16 de julio de 1942, a las cuatro de la madrugada, 12.884 judíos fueron arrestados (4.051 niños; 5.802 mujeres; 3.031 hombres).

Tras el arresto, una parte de los judíos (los que no tenían niños) fueron conducidos en autobús al campo de Drancy (al norte de París). Otros fueron enviados al Velódromo de invierno (situado en el XV distrito), que sirvió como cárcel provisional (en 1941 ya había sido utilizado en otra redada). Cerca de 7.000 personas tuvieron que subsistir durante cinco días sin comida y casi sin agua; el que intentó huir fue fusilado en el propio velodromo.

Velódromo Parc des Princes: El Estadio de Velódromo Parque de los Principes fue inaugurado 18 de julio 1897.
rince19651.jpg”>

El recinto esta capacitado para 3.200 asistentess y está rodeado por una pista ciclista de 666,66 metros de longitud. Henri Desgrange, entonces columnista de Ciclismo y director de L’Auto-Vélo es el director el 16 de octubre de 1900. En 1903, Desgrange establece que por el sendero del Parque pase el Tour de Francia, hecho que ocurrió hasta 1967. Anquetil llego 2 veces a la meta en este velódromo. Sede del campeonato mundial de ciclismo en pista en 1900. El sendero del parque también se utiliza para carreras de motos. Este tipo de prueba ya está en el programa de la inauguración del 18 de julio de 1897. El Tour de Francia y el ciclismo deben decir adiós al Parque en 1967. Raymond Poulidor es el último ganador en la pista llegó a la puerta de Saint-Cloud, al final de una etapa del Tour de France en una etapa contra reloj. El día después de su llegada, la demolición de la pista de ciclismo comienza. La carretera de circunvalación de París se encuentra en construcción, y su ruta pasa justo por debajo del escenario.

Recopilación José Vásquez

Referencias:
charliefallinster
mondomix
flandriacafe
Fotografías de velódromos antiguos de Francia
Lista de velódromos en Francia en Wikipédia
Trailer de la película La Rafle dónde se aprecia la magnitud del velódromo d’Hiver.
______________________________________________________________________________

Seis Días De Grenelle á Bercy

enero 19, 2012 on 10:25 pm | In Ciclismo Deportivo, Vintage | No Comments


Para ver todas las ilustraciones haz clip aquí

PARIS 1984 | Seis Días De Grenelle á Bercy | Ilustraciones por Jacques Lem
Los últimos seis días de carrera en el “Vélodrome d’Hiver” comenzó el 7 de noviembre de 1958, un año antes de su demolición. Las estrellas de la serie fueron Roger Rivière, Jacques Anquetil, Fausto Coppi y André Darrigade y la carrera se corrió en equipos de tres. Rivière tuvo que abandonar después de un accidente con Anquetil en las primeras horas de la noche del quinto día y Darrigade ganó el primer millón de francos jamás ofrecido en la pista. Los ganadores fueron Anquetil y sus socios, Darrigade y Terruzzi. La última noche en el Vélodrome d’Hiver fué el 12 de mayo de 1959.

Las ilustraciones de este libro hechos por el dibujante francés Jacques Lem son algunos de los dibujos más bonitos que he visto de los ciclistas. Él ha capturado el estado de ánimo y la personalidad que ni siquiera se pueden encontrar en fotografías de la época. Además de situaciones ironicas de los espectadores y de los trabajadores alrededor de la pista.

Vía: elcyclista
Ver fotografía panorámica del:Vélodrome d’Hiver
______________________________________________________________________________

En 1963 Frank Zappa enseña a tocar la bicicleta.

enero 17, 2012 on 2:53 pm | In Música | No Comments

Frank Zappa junto a Claudia Cardinale

Me llama mucho la atención de que algunos ciclista les gusta escuchar música a través de los audífonos mientras pedalean y otros que prefieren tener sus sentidos al máximo de alerta van tatareando una canción, pero siempre tienen que llevar el ritmo en sus mentes.- En 1963 un joven llamado Frank Zappa influenciado por su música vanguardista en un programa de TV enseña a sacarle notas musicales a la bicicleta.

Los invito a ver el video:

Primera parte del video
Segunda parte del video

Referencia: treehugger
______________________________________________________________________________

CHORUS: La película (+ Making of)

enero 13, 2012 on 6:28 pm | In Viajes | No Comments

Guilhem Machenaud un tipo de los Hautes-Pyrénées que ofrece servicios en comunicación de imagen, le gusta viajar con sus amigos y es un apasionado de los deportes de alto riesgo.
Aquí un video en frances traducido al ingles de su viaje a nuestro país Chile, un lugar desconocido para ellos, recorriendo los desiertos, la nieve y el mar, úniendo las máquinas a la naturaleza con una fotografía sorprendente. No puedes dejar de verlo.

Más videos de Guilhem Machenaud
Vía: Ziudadano
______________________________________________________________________________

Ley de Tránsito en Chile (Parte II)

enero 13, 2012 on 5:01 pm | In Ciclismo Urbano, Ley de Tránsito | No Comments

Recordemos que sólo estamos haciendo un resumen de la Ley de Tránsito con todo lo que concierne a la bicicleta, para después pasarlo a un documento PDF. Comentarios van en color rojo.

Artículo 3.- Las Municipalidades dictarán las normas específicas para regular el funcionamiento de los sistemas de tránsito en sus respectivas comunas.
Dos o más Municipalidades podrán acordar medidas o atender servicios de interés común en las materias a que se refiere el inciso anterior.
Tales normas serán complementarias de las emanadas del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, no pudiendo contemplar disposiciones contradictorias con las establecidas por dicho Ministerio.

Artículo 4.- Carabineros de Chile y los Inspectores Fiscales y Municipales serán los encargados de supervigilar el cumplimiento de las disposiciones a que se refiere la presente ley, sus reglamentos y las de transporte y tránsito terrestre que dicte el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones o las Municipalidades, debiendo denunciar, al Juzgado que corresponda, las infracciones o contravenciones que se cometan…

Título I
De los conductores y de las licencias (art 5- 29)
Artículo 5.- Ninguna persona podrá conducir un vehículo motorizado o tracción animal, sin poseer una licencia expedida por el Director del Departamento de Tránsito y Transporte Público Municipal de una Municipalidad autorizada para tal efecto;…
(ósea no es obligación conducir una bicicleta con licencia de conducir, ni siquiera nombran la factura o boleta de la bicicleta, cosa que en algunos casos la policía nos puede pedir).

Artículo 12.- Existirán licencias de conductor profesionales, Clase A; no profesionales, Clase B y C; y especiales, Clase D, E y F.
Clase B y C
LICENCIA NO PROFESIONAL
Clase C: Para conducir vehículos motorizados de dos o tres ruedas, con motor fijo o agregado, como motocicletas, motonetas, bicimotos y otros similares.
(Claramente la ley dice que un vehículo de dos ruedas con motor agregado el conductor debe portar licencia Clase C para conducirlo, directamente a las bicicletas con mosquito)

Título II
De la enseñanza de las normas de tránsito y de las escuelas de conductores
Artículo 30.- El Ministerio de Educación deberá contemplar en los programas de los establecimientos de enseñanza básica y media del país, entre sus actividades oficiales y permanentes, la enseñanza de las disposiciones que regulan el tránsito, el uso de las vías públicas y los medios de transporte.
(A través de un programa en la educación escolar, el Ministerio de Educación tiene la obligación de contemplar las enseñanzas del Tránsito. Que los niños vayan aprendiendo desde pequeño en las salas de clases una cultura de la bicicleta seria ideal para promover ciudades más amistosas).

Artículo 33.- Las Escuelas para Conductores Profesionales, además, tendrán por finalidad lograr que los alumnos egresen con los conocimientos, destrezas y habilidades necesarias para la conducción de vehículos motorizados de transporte público de pasajeros, de transporte remunerado de escolares y de transporte de carga, en forma responsable y segura.
Las Escuelas de Conductores Profesionales determinarán libremente los planes y programas de estudios que consideren adecuados para el cumplimiento de los siguientes objetivos básicos:
a) Conocer y apreciar la ley de tránsito en todo su alcance y significación;
b) Conocer materias tales como: legislación sobre transporte remunerado de escolares, transporte de carga y de pasajeros; responsabilidad civil y penal como conductor; leyes laborales, de estupefacientes o sustancias sicotrópicas, de alcoholes, de salud, medio ambiente; sanidad vegetal, y disposiciones aduaneras, en lo que concierne a la actividad respectiva;…
(Dos de los objetivos básicos en las escuelas de conductores, esta contemplada la salud y el medio ambiente, en el cual la bicicleta juega un rol preponderante y es ahí donde los futuros usuarios de las vías se les debería enseñar los beneficios de esta).

Título III
Del dominio y registro de los vehículos motorizados y de la patente única y certificado de inscripción.
(Aquí en este Título no encontramos nada referente a la bicicleta, sólo vehículos motorizados).

Título IV
De la patente extranjera, distintivos y documentos internacionales.
(Aquí en este Título no encontramos nada referente a la bicicleta, sólo vehículos con patente extranjera).

Recomiendo leer la: ley de tránsito Nº 18.290 completa en PDF.
______________________________________________________________________________

Bilobicles Cap

enero 10, 2012 on 3:24 pm | In Cycling Cap | No Comments

Algunos Cycling Cap con los colores rasta hay a disposición en estos momentos.

Fotografía: José Vásquez (ppvaz)
______________________________________________________________________________

Página siguiente »

Powered by WordPress with Pool theme design by Borja Fernandez.
Entries and comments feeds. Valid XHTML and CSS. ^Top^